Por sus cualidades decorativas y por sus beneficios para la salud.

Poner plantas en la oficina no es solo una decisión decorativa, es una acción con muchos beneficios para nuestra salud: por su aporte de oxígeno y humedad, por su capacidad para disminuir los niveles de dióxido de carbono y de sustancias volátiles tóxicas, por lo que repercuten positivamente en la claridad mental y la capacidad de concentración... Pero si nos ponemos prácticos, a la hora de elegirlas debemos tener en cuenta principalmente que precisen pocos cuidados y que tengan una larga vida.

Vamos con las propuestas. En primer lugar, el ficus robusta. Se trata de una planta de gran resistencia y de hojas grandes que pueden ser, según la variedad, de un verde oscuro y brillante o manchadas en verde claro. Las sansevieras son otra variedad ganadora para oficinas: pocos cuidados, resistencia asegurada, con hojas de distintos verdes que pueden llegar hasta un metro de alto. Una de las más espectaculares es la strelitzia augusta, cuyas hojas recuerdan a un platanero. Debido a su gran tamaño, necesitarás un tiesto generoso, además de un espacio amplio y luminoso. La dieffenbachia también viste muy bien cualquier rincón de oficina, aunque precisa más atención que las demás. ¿Quieres más ideas? Prueba con kentias, arecas, o da color con spatiphiliums y anthuriums.