Cuando las temperaturas del invierno empiezan a bajar de verdad, hay plantas que no lo resisten. Algunas tendrán suficiente con un acolchado, preferiblemente de materiales naturales y biodegradables, pero las más jóvenes o las más delicadas quizá necesiten algo más de ayuda para sobrevivir o para no sufrir graves daños.

Si tienes dudas acerca de si tus plantas necesitan o no un cuidado especial en invierno, pregunta en tu centro Jardinarium habitual. Si lo necesitan, es probable que te aconsejen unas fundas o mantos que protegen del frío y del viento. Los hay en distintas medidas, para pequeños árboles, arbustos o plantas en maceta. Y también hay pequeños invernaderos de quita y pon que pueden serte muy útiles.