Durante mucho tiempo nadie les hizo ni caso, e incluso se las ha llegado a tratar como malas hierbas, pero ahora todo ha cambiado. Ya hace unos años que se ha redescubierto la belleza de las plantas crasas y de los cactus y también, por supuesto, ¡la comodidad de los pocos cuidados que necesitan! Ponlas en solitario, o bien apretadas todas juntas en macetas anchas y bajas, y disfruta de un éxito seguro.