Las plantas colgantes son un recurso muy utilizado en decoración desde siempre. De hecho, junto con la recuperación del arte del macramé, han vuelto a las casas las macetas colgantes con helechos y enredaderas. Pero hoy te proponemos algo distinto, y también muy antiguo. Tanto como que viene del s. XVII.

Los Kokedamas son plantas colgantes sin maceta, ya que se trata de bolas de musgo con arcilla que recubren el cepellón de las plantas. Se cuelgan del techo o de la estructura que sea con finas cuerdas, a la altura que se desee, y acaban configurando pequeños mundos vivos flotantes que llenan cualquier interior de una magia especial. ¿Y qué tipo de plantas se usan? Pues parece que la imaginación de los japoneses no tiene límite, porque van desde los helechos, las begonias y pequeñas bulbosas hasta palmeras, ficus, papiros, frutales enanos, fresas, hierbabuena... Y dicen que es tan fácil de cultivar como de cuidar. Sólo necesita, primero, estar en un lugar luminoso alejado de la luz directa del sol, de las corrientes de aire y de la calefacción; y segundo, riego por inmersión cada vez que el musgo esté a punto de secarse. Ah, y naturalmente, dependiendo de la planta que uses para hacerlo, puedes usarlo en interior o en exterior. ¿Te atreves a hacer uno?