Cuanto más sanas y bien nutridas estén tus plantas, más resistentes serán. Y es que como dice la archiconocida frase, "Es mejor prevenir que curar".

Cuando una planta está sana, fuerte y bien nutrida, le es más fácil resistir los ataques de los temidos hongos, el principal enemigo de cualquier huerto. Sus nombres ya dan miedo: oídio, roya, botritis... Pero calma, porque existen muchos productos que puedes aplicar a tu huerto aportando los nutrientes necesarios para fortalecer sus defensas naturales, y algunos específicos para cada tipo de cultivo: tomates, cítricos, aromáticas...

Otro método de prevención es la limpieza del huerto. Eliminar los restos de poda y hojas secas contribuirá a una mejor higiene, y esto mantendrá alejados algunos parásitos. Por supuesto que también deberás usar algún insecticida de vez en cuando para eliminar alguna plaga (cochinilla, pulgón, araña roja, minadores...), pero puedes usar productos de origen natural, que son respetuosos con el medio ambiente y con tus alimentos.

La protección natural como alternativa.

La naturaleza y nuestra salud son los bienes más preciados que tenemos, y por eso es tan importante protegerlas tanto como podamos. Infórmate en tu centro Jardinarium de cómo puedes cuidar tu huerto con productos ecológicos de origen natural, o de qué productos sostenibles existen que respeten el ciclo de la naturaleza. Imitándola, con la asociación de determinados cultivos, también aprovecharás los efectos beneficiosos de la biodiversidad.

La cebolla y sus sorprendentes propiedades.

¿Vas a plantar cebollas? Pues debes saber que con ella vas a disfrutar de numerosos beneficios, porque tiene propiedades antisépticas, diuréticas, favorece la circulación sanguínea y ayuda a la digestión. Y además de estas propiedades medicinales no podemos olvidar su valor nutriticional, ya que nos aporta vitaminas, fibra y minerales. ¡Pero lo mejor de todo será el sabor que darás a tus platos con cebollas cultivadas por ti!